viernes, 3 de junio de 2011

FELIX FENEON: EL ESCENARIO DEL CRIMEN



Félix Valloton



Hacer de la caricatura una obra de arte

Félix Fénéon(1861-1944) publicó en 1901, en las ediciones de la Revue Blanche que entonces dirigía, Bubu de Montparnasse, la novela de Charles-Louis Philippe sobre el París nocturno y canalla de principios de siglo. El relato de una prostituta envilecida por un proxeneta había sido contado en otras ocasiones y, sin embargo, Fénéon intuyó que aquellas imágenes sórdidas del mundo subterráneo y marginal de los bajos fondos escritas en una prosa descarnada y contundente iban a ser el preludio de una nueva estética.


Charles Louis-Philippe


Peter Ackroyd, en su biografía sobre T.S.Eliot, señala que entre 1906 y 1914, los años de aprendizaje en París, Bubu de Montparnasse ejerció una gran fascinación sobre el poeta norteamericano: "en esa época lo consideraba un "símbolo" de París, de tal forma que incluyó un epígrafe de Bubu en uno de sus primeros poemas, "The Love Song of Alfred Prufrock".

Avistador de corrientes inexploradas, Fénéon se dejaba arrastrar por una especie de alborozo intelectual que le impulsaba a ejercer como editor, redactor y galerista con una dedicación absoluta, habiendo conseguido editar las¨"Iluminaciones" de Rimbaud y "Los Cantos de Maldoror" de Isidore Ducasse, así como exponer la obra de Seurat y otros pintores de la constelación postimpresionista.


Apollinaire y Fénéon visitaron en esa época a Picasso para que les enseñara "Les Demoiselles d´Avignon", un gran lienzo que representaba la estancia de un burdel en Barcelona. Picasso mostraba con precaución aquel cuadro que no se parecía a ninguno de los que ambos críticos habían podido ver hasta la fecha: imágenes acuchilladas y explícitas dispuestas para un sacrificio caníbal, líneas de fuga en las que el ojo patinaba y en donde todos los personajes de la escena eran diseccionados como en una sesión de rayos X.


Félix Fénéon


Según cuenta Roland Penrose a propósito de la visita al taller del pintor malagueño, cuando Picasso recabó la opinión de ambos visitantes, Apollinaire le contestó que le parecía un cuadro revolucionario que marcaría época, como así fue. Fénéon en cambio, "el único estímulo que pudo ofrecerle a Picasso fue decirle que se dedicara a la caricatura. Al hablar posteriormente de este tema, Picasso comentó que no había sido un consejo tan estúpido, ya que los buenos retratos son, en cierta medida, caricaturas".


Fénéon por Valloton


Cuando la Revue Blanche fue clausurada, el que fuera acusado de poner una bomba en un restaurante y expuesto a las pesquisas policiales por frecuentar los círculos anarquistas, se transformó en redactor de la página de sucesos de Le Matin primero y Le Figaro más tarde, convirtiendo el escenario del crimen en el lugar de arúspices y augures, tratando de extraer del barro diamantes pulidos:"Su trabajo consistía en redactar, todos los días, los fait divers, los "breves". A lo largo de su jornada, podía llegar a hacer veinte, veinticinco "breves", y fue el mismo Fénéon quién bautizó estas pastillas(que con el tiempo se convirtieron en sección fija)Nouvelles en trois lignes.